El ghosting es un anglicismo que viene de la palabra ghost (fantasma), y que puede entenderse como el fenómeno de convertirse en un fantasma. De forma simbólica, resulta adecuado entenderlo simplemente como desaparecer. Una de las formas más comunes en las que esto sucede es cuando una persona corta de tajo la comunicación con una persona (con la cual hubo algún interés o intento de relación o cita romántica) y evita todos los intentos de ésta por retomar la comunicación. Este fenómeno no ha sido nombrado y estudiado sino desde hace poco, y su origen viene desde la explosión de las redes sociales para buscar pareja (tales como Tinder y similares, pero no exclusivo a ellas).

    Conversación de WhatsApp
    Persona 1: Me dio mucho gusto haberte visto anoche, ojalá podamos repetir el próximo jueves, ¿te parece bien?
    Persona 2: ¡Claro que sí, me encantaría!
    Unos días después…
    Persona 1: ¡Hola! Oye, estoy libre el jueves como quedamos, ¿por qué no me confirmas si nos vemos, la hora y el lugar? ☺
    Ninguna respuesta. No importa la insistencia.

¿Por qué ocurre el ghosting?

Temor a ofender a la otra persona o a una confrontación
Lo cual es una conducta de evitación, es decir, una manifestación de ansiedad
Culpa
Se trata de una manifestación de pensamientos irracionales (“tengo que reciprocar”, “tiene que gustarme esta persona”, “que tal y después nadie me hace caso como esta persona”, etc)
Indolencia o carencia de empatía
La persona en verdad no tiene interés en las consecuencias (o las desconoce, o las ignora) que pueda tener el ghosting para la afectada
Miedo
A ser acosado o acosada, a poner la vida propia en peligro al mantener la relación (especialmente común para mujeres que temen una respuesta desproporcional de parte de algún hombre debido a experiencias previas propias o de terceros)


¿Qué mal puede hacer?

Cuando alguien practica el ghosting, la víctima tenderá a generar en sí misma la confrontación y el conflicto que el agresor trató de evitar. Y de acuerdo a la investigación, sabemos que el rechazo causa un efecto similar al dolor físico (Eisenberger, Jarcho, Lieberman, & Naliboff, 2006). Además, se crea un caldo de cultivo para los pensamientos irracionales y las inferencias.

Carlos ya no me contestó,

    ¿No le habrá pasado algo malo? No, seguro está muy ocupado

Pero ya han pasado más de dos semanas,

  • Seguramente me volví a portar como una tonta
  • Creo que mi destino es estar sola
  • Todos los hombres son iguales
  • ¿Qué caso tiene salir con alguien si me van a volver a ignorar?
  • Me siento como una idiota por creer que se pudo haber logrado algo con él.

Por otro lado, al agresor también se causa un perjuicio a si mismo cuando practica el ghosting. Es importante comprender que en la cultura actual y dado el contexto tecnológico, existe una facilidad increíble para generar conductas evitativas, las cuales se constituyen como refuerzos negativos (es decir, se genera una sensación placentera al quitar un estímulo aversivo, sin embargo este tipo de evitación genera una activación permanente de los circuitos de neurológicos de ansiedad, es decir que a corto plazo reduce la ansiedad, pero a largo plazo se mantiene elevada a modo de ciclo vicioso) que se constituyen en patrones de evitación generalizada hacia todo posible interés romántico.

¿Cómo lidiar con el rechazo?
Lo mejor será no tomárselo a pecho, saber que no tiene nada que ver con uno mismo, que hacerse uno mismo un juicio en lugar de ayudar empeora las cosas, y que no merece uno castigarse por las actitudes de terceros. Permitirse conocer nuevas personas que se presten a una relación saludable y responsable. Y recordar que, si el malestar persiste, siempre es buena idea buscar a un psicoterapeuta calificado para terapia cognitivo conductual que fungirá como guía para generar nuevos patrones saludables para relacionarse afectivamente.

Referencias
Collins, T. J., & Gillath, O. (2012, January 28). Attachment, breakup strategies, and associated outcomes: The effects of security enhancement on the selection of breakup strategies. Journal of Research in Personality, 46(2), 210-222. doi:10.1016/j.jrp.2012.01.008
Eisenberger, N. I., Jarcho, J. M., Lieberman, M. D., & Naliboff, B. D. (2006, June 24). An experimental study of shared sensitivity to physical pain and social rejection. Pain, 126(1), 132-138. doi:10.1016/j.pain.2006.06.024